viernes, 16 de septiembre de 2016

¿Qué hay en tu caja?


El otro día miré varias charlas Ted sobre nuestra relación con los objetos materiales.
En una de las primeras que mire, el orador comenzaba diciendo, sentado sobre una caja en el escenario:
- ¿Qué hay en la caja? lo que sea que es, debe ser muy importante porque he viajado con ella, me he mudado con ella, de apartamento en apartamento. 
Este orador, arquitecto y diseñador canadiense Graham Hill (puedes ver su video aquí) hablaba (sin adentrarse demasiado) sobre la tranquilidad que nos generan los espacios que no están contaminados por la presencia de objetos materiales; un cuarto de hotel, una carpa, o un bote. Pero es más que solo no comprar inútilmente, su proyecto "La vida editada" nos habla de reducir nuestra huella ambiental, y vivir más felices sacando lo superficial, automático e innecesario de nuestras vidas.


¿Y cómo vivir en un espacio pequeño? hay tres enfoques (citando al autor)



Editar sin piedad.
Limpiar las arterias de nuestra vida, deshacernos de objetos que guardamos hace años con la creencia de que vamos a utilizarlos algún día, debemos quitar lo superfluo de nuestras vidas y aprender a canalizar el flujo. 

○ Piensa pequeño.
Queremos espacios eficientes, cosas diseñadas para ser usadas la mayor parte del tiempo y no solo en rara ocasión.   

○ Multifuncional.
Queremos espacios y muebles multifuncionales.

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 ¿Tuvo impacto en mí ese vídeo?
Podría decir que no. Y no es porque no considere válidos sus argumentos, sino porque vengo llevando en práctica todo lo que dice, hace unos 6 años.

Cuando empecé con esto, fue difícil. Ya no lo es, desprenderme de cosas es actualmente lo más simple, y lo hago todos los meses.
Hay cosas que simplemente creemos necesarias un día, y otro día ya no lo son. Objetos que cumplen un rol en un tiempo, y ese tiempo se acabó, tienen que irse.
Conozco muchas personas incapaces de desprenderse, de cortar ese cordón umbilical que tienen hacia cosas que consideran inútiles, pero que las guardan, mueven de lugar a lugar, llenándose de polvo, sin ninguna utilidad.
Yo me deshice de muchos regalos, dándoselos a otras personas. Hay personas que no entienden, que no estamos obligados a guardar todo lo que nos den, así como mis regalos también pueden ser considerados inútiles, no me molestaría que pasen a otra persona si no le hes útil a la persona que se lo regalé. Considero más ofensivo que este juntando polvo en un estante. 

Aprender a soltar  y controlar qué compramos; no caer en el consumismo pueden ser los dos ejes para dejar de acumular cosas inútiles que nos hacen perder tiempo, espacio y paciencia. 




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