4 Meses para redefinir el año

Árbol del Museo Sivori
Algo es seguro, y es que solo quedan cuatro meses para "cerrar" (desde mi perspectiva) el año. 
Cuatro meses para concretar, las expectativas que se generaron en 2015.

Para que no se pasen a este 2017, como una muleta, como algo que se filtra por el colador, como la eterna espera de concretar ciertos logros.

Aun si diciembre y enero son solo fechas, no puedo evitar sentir sienta ansiedad y expectativa sobre el tiempo que queda de este año, y todo lo que conlleva diciembre en sí mismo...  





Como soy de los que intentan "la lista efectiva", cada año me cargo de más y más cuadernos, cuadernitos, anotadores y una agenda.
Unos para hacer collage, otros para recortar cosas y pegarlas ahí, alguno para anotar frases o ideas, y uno para anotar lo que tengo que hacer cada día (aunque termine haciendo 1 de 6 cosas que anoté, se pasan al día siguiente, y al siguiente... y se terminan haciendo).
Actualmente ya encargué mi agenda para el 2017 (a Cuscus cuadernos), y ya estoy imaginando cuantas cosas puedo escribir ahí, que puedo imprimir para pegarle en sus hojas y a preguntarme si debería empezar a planear mi 2017 con tanta anterioridad...




Así repaso todos los días mis listas, llenas de cosas que postergué, y que quiero empezar a concretar antes de que diciembre me atrape con las manos vacías (nunca sucede y no le voy a dar oportunidad de que pase) o peor, con las manos llenas de proyectos y actividades sin concretar.

No quiero que llegue diciembre, no quiero leer mil mensajes en las redes sobre como muchas personas se sienten frustradas con el año que terminó, y ponen sus expectativas en el siguiente año; para llegar con la misma resolución a final de ese año 
(y el bucle se repite eternamente).  Al mismo tiempo, no puedo evitar planear con anticipación si quiero cambiar algo en la mesa navideña, y hacerlo con tiempo para que no se acumulen los gastos de todo, en el mismo mes.



Este efecto guillotina sucede cada año, ciertas cosas que postergué durante muchos años, directamente fueron anuladas de las próximas listas (lo que no se hizo antes, no va a hacerse ahora), lo cual es triste cuando lo pienso, porque en vez de definir qué es lo que falló o por qué no se cumplió, directamente supuse que no lo iba a hacer, y lo eliminé totalmente. 




Así, estos últimos meses del año, los considero para redefinir mi 2016

Para concretar, lo que considere que pueda ser concretado y no postergado.
Para cortar lazos, con los que tenga que hacerlo.
Para empezar a prever, el año próximo. 
Para ordenarme materialmente, deshacerme, de todo lo innecesario.
Para empezar o concluir proyectos.

Para darle nueva forma a este blog.




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